MEDICINA NATURAL: UNA ALTERNATIVA DIFERENTE Cada vez son más personas las que buscan alternativas a la medicina convencional. Bien porque esta no soluciona el problema, bien porque lo natural está ganando terreno a lo tradicional y se está creando una nueva tendencia. Sin embargo, muchas de las medicinas alternativas que se conocen llevan con nosotros desde hace siglos. Se suele buscar ayuda en estas nuevas formas de curación porque no se basan en el empleo indiscriminado de fármacos que pueden perjudicar en muchos casos aún más la salud.
La medicina natural, también llamada medicina alternativa es aquella basada en métodos que no son los que se emplean en la medicina que conocemos y gozan de menos estudios que confirmen su eficacia. Incluso, algunos de los tratamientos carecen de base científica y se asientan en pilares religiosos. Se diferencian no solo en los tratamientos, sino también en la forma en la que se busca el diagnóstico. Por ejemplo, la iridología se basa en el estudio del iris para encontrar el mal que afecta al paciente.
Existen muchos profesionales médicos que han complementado su formación con la medicina alternativa. Otros no tienen estudios de medicina pero están acreditados por algún tipo de formación que, aunque no proceda de la rama de la medicina, gozan de prestigio y garantizan buenos resultados. Pero algunos, en cambio, realizan tratamientos sin poseer titulación alguna. Por ello, hay que tener mucho cuidado con el especialista que se escoja.
Dentro de la medicina natural encontramos muchas opciones. Algunas son tan conocidas como la fitoterapia, la psicoterapia, Psicologo en Valencia la osteopatía, la acupuntura, la homeopatía y la fisioterapia. Los beneficios de estas terapias están suficientemente probados, no son invasivas y tienen la ventaja de no agredir al sistema inmunitario del cuerpo, ya que esto suele suceder con frecuencia con los fármacos que propone la medicina convencional. Entre las opciones menos conocidas, y además de la ya citada iridología, encontramos la holística, la acupresión, la hipnosis, la musicoterapia, el ayurveda, la hidroterapia, la cromoterapia, la aromaterapia, las flores de Bach, la digitopuntura… Sin duda, la lista es interminable. Si bien es posible que no curen la enfermedad de forma completa, la ventaja de todas ellas es que, generalmente, no producen efectos secundarios en el paciente y sí que pueden aliviar ciertas enfermedades. En muchas ocasiones, se recomiendan como tratamiento complementario a la medicina convencional obteniendo grandes resultados.
Un último apunte sobre esta nueva –y ancestral al mismo tiempo– medicina es que su efecto suele ser mayor si el paciente está convencido de sus beneficios. Por ello, muchos especialistas dicen que sus resultados positivos no se diferencian del efecto placebo. Sin embargo, siempre que encontremos un profesional bien cualificado, merece la pena probar cuando se trata de mejorar nuestra salud.